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Mamolar

Desde la N-234 Burgos-Sagunto, se toma un cruce a la derecha que conduce a Pinilla de los Barruecos y desde aquí, por la V-9216, se llega a Mamolar una vez recorridos cinco kilómetros.

HISTORIA. A la sombra de la Peña Agulla (1.381 metros) se recuesta la localidad de Mamolar, perteneciente hoy al partido judicial de Salas de los Infantes y antaño al alfoz de Lara. Los primeros repobladores, venidos seguramente en el primer momento de la recuperación y liberación cristianas del siglo X, observaron el componente rocoso de su término y la forma de algunos peñascales y aplicaron a este poblamiento el nombre de Mamolar (monte con aspecto de muela), tal y como puede leerse en un manuscrito del Monasterio de Santo Domingo de Silos en el año 1171. La vida de Mamolar trascurrió entre los primeros sobresaltos de la reconquista y el sosegado ritmo de los tiempos posteriores. Fueron especialmente difíciles los tiempos en torno al año 1000 cuando los ejércitos de Almanzor pasaron y repasaron estas tierras en sus destructoras algaradas sobre la resistencia cristiana. En el año 1002 en el amplio abanico de estos montes de la Cervera se inició la “arrancada” que en Catalañazor acabó con invicto Almanzor. En la paz posterior, Mamolar mejoró sus condiciones de vida; su término se agrandó con agregaciones de otras aldeas cuyos nombres conocemos como Matalacasa, Paúles y Quintanilla, todas pertenecientes al alfoz de Lara y a la merindad de Santo Domingo de Silos.

DEMOGRAFIA Y POBLACIÓN. Los datos poblacionales de los que disponemos citan 181 vecinos en el año 1591, pero formando partido con Pinilla Trasmonte. En el año 1765 cuenta con 65 vecinos, 180 habitantes en el año 1843 y 360 en el año 1950. En 2019 sólo quedan 28 habitantes censados.

NATURALEZA. El valor ambiental de toda la zona ha sido puesto en valor desde hace años, primero declarada área comprendida dentro de la Red Natura 2000 y posteriormente Parque Natural de los Sabinares del Arlanza. En el caso de Mamolar, todo su término municipal se enmarca dentro del Parque, incluso su casco urbano rodeado de pinos (dominando la variedad silvestre), en lo que podemos considerar zona de transición entre la Demanda, el valle soriano y los montes de la comarca de Huerta de Rey. Actualmente, ya no se realizan los tradicionales aprovechamientos de madera, conocidos por “suertes”. Lo que sí se aprovecha, como sucede en tantas y tantas localidades de esta comarca, es la riqueza micológica que ofrece su bosque.

PATRIMONIO MONUMENTAL. La iglesia parroquial de Santa Centola mantiene los cánones imperantes en la comarca,

TRADICIONES Y FESTIVIDADES. A Santa Centola se consagran los vecinos sus festejos mayores, que se celebran los días 11, 12 y 13 de agosto. Cabe recordar aquí que la tradición cuenta cómo la joven Centola, junto con su amiga Elena, para escapar de los moros que pretendían mancillarlas prefirieron la muerte al deshonor y optaron por arrojarse desde lo alto de un precipicio antes de caer en poder de los asaltantes. También, se celebra una romería en la ermita de Santiago Apóstol.

La tradicional fiesta de la pingada del mayo tiene mucho arraigo en Mamolar. El día 1 de ese mes, se baja un “varón” del monte que es erguido en la plaza mayor de la localidad por los vecinos. Posteriormente, se celebra una merienda popular y se procede a la subasta del pino, el gran protagonista de esta legendaria celebración.