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Ibeas de Juarros

Fue y sigue siendo encrucijada de caminos. Atravesada por la N-120 Burgos-Logroño, su proximidad a la capital provincial, de la que dista 12 kilómetros, y su proyección por los hallazgos de la Sierra de Atapuerca han provocado el aumento de su población.

HISTORIA Por Luis Martínez García El lugar se denomina Ebeia, voz de origen vasco, euskérico, derivada del vocablo Ibai-a que significa lugar junto al río o simplemente, Vega. Eso sería etimológicamente Ibeas, un lugar junto al río. Más tarde -aparece por vez primera en 1032- se le añadiría el nombre común de Juarros, también derivado del vasco zubarro o zugarro, que significa olmo. Independientemente de la presencia del hombre desde la noche de los tiempos en la zona, los orígenes de Ibeas hay que ponerlos en relación con el proceso de conquista y repoblación protagonizados por los cristianos del Norte, que, arrancando de Covadonga allá por el año 720, se expanden en lucha contra los árabes hasta llegar a estas tierras. Eso debió ocurrir entre los años 800 y 900. Es entonces cuando toda esta comarca del Alto Arlanzón se va llenando de asentamientos humanos estables y duraderos. Después de la desaparición del Estado visigodo esta zona -al igual que toda la cuenca llana del Duero- queda prácticamente despoblada durante varios siglos. Los documentos más antiguos que hacen referencia a la localidad pertenecen a las colecciones documentales de los dos más grandes monasterios de la zona: el de San Pedro de Cardeña y el de San Cristóbal de Ibeas. Los escritos se remontan al siglo X, a la época en la que se estaba formando Castilla. El más antiguo conocido es del año 921 y en él consta la donación que hace el conde Gonzalo, hijo del fundador de Burgos Diego Porcelos, al Monasterio de Cardeña de unos molinos que poseía entre Villalbura y Castrillo del Val (exactamente, se dice, “en aguas de Ebeia”). Bien protegido frente a posibles ataques árabes por las fortalezas de Arlanzón, de Burgos y de Santa Cruz de Juarros, contaba con todo lo necesario para vivir con dignidad: buenas y abundantes aguas, al abrigo de los vientos y con productos variados que iban desde los cereales panificables como el trigo, la cebada o el centeno, al lino, para fabricar vestidos, o los productos de huerta y la ganadería, la caza o la pesca. De ahí que tendiera pronto a concentrarse la población en torno a la Vega y que en pocos años pasara a convertirse en una de las zonas más densamente pobladas de todo el reino castellano. Ibeas fue en la Edad Media una gran encrucijada de caminos. Por su término pasaban entonces tres Caminos Reales (equivalentes hoy a carreteras nacionales de primera categoría): el Camino Viejo real, el Camino Real francés y el Camino Real de la lana que por los Juarros unía la sierra burgalesa-soriana con Briviesca y, desde allí, con el Norte peninsular. De estos Caminos, el más antiguo y principal fue el Camino Viejo, (la “cañada”) el auténtico Camino de Santiago.) Este Camino Real antiguo iría, no obstante, perdiendo importancia, a partir sobre todo del siglo XVI, cuando se abre una nueva ruta, a modo de ramal del anterior, desde Valdefuentes en línea recta hasta aquí pasando por Zalduendo, en lo que acabó por convertirse en la carretera actual. Su paso por Ibeas hizo que las nuevas casas fueran desplazándose ligeramente del entorno de la iglesia para alinearse – como las vemos hoy – a la orilla del nuevo camino. La atención al peregrino se efectuaba en las dependencias de la abadía del San Cristóbal y, después, en el Hospital llamado de “la Puente del Canto”, situado en lo que hoy es la casa rectoral.

Tradicionalmente, la agricultura de subsistencia, la ganadería, la pesca y distintas actividades artesanales y comerciales con distintas localidades cercanas (exclusivamente campesinas), fueron las bases económicas de Ibeas durante siglos. Hoy, como ayer, la cercanía de la ciudad y del río, la huerta y los caminos que la atraviesan siguen constituyendo sus más preciadas señas de identidad.

Cabañas

Cabañas es una pequeña localidad dependiente de Ibeas de Juarros.

Ocupa un solado balcón este pintoresco municipio sobre el que se divisa buena parte de la histórica comarca de Juarros. A destacar el templo de traza románica con su camposanto anejo, situado a la salida del pueblo. Aunque la zona de Juarros, como sucede con su entorno inmediato de Atapuerca, ha sido poblada por el hombre desde la antigüedad más remota, es a finales del siglo IX cuando comienza a asentarse la población con gentes procedentes del norte peninsular. Enrique del Rivero señala que el nombre de Juarros, que da nombre a la zona proviene del término euskaldún “zugarro”, que designa al olmo. Administrativamente, la comarca de Juarros siempre ha gozado de un estatus diferenciado. En el pasado fue alfoz, con castillo en Santa Cruz. El monasterio de Santa María de Bujedo marcó una notable influencia en la zona durante casi siete siglos, para desaparecer finalmente con la desamortización de 1835. Actualmente se encuentra restaurado. Como zona de transición entre las cumbres de la Sierra de la Demanda y el valle del Arlanzón, el terreno de la zona de Juarros se significa por sus espacios abiertos salpicados de suaves ondulaciones. La especie arbórea dominante es el roble y la fauna es abundante.

Aunque la ganadería es la actividad dominante, en un pasado reciente la minería tuvo mucha importancia en lugares como San Adrián y Brieva, con la explotación del carbón. Los pueblos que forman parte de la zona son: Ibeas, Cuzcurrita, San Millán, Cueva, Bujedo, Mozoncillo, Salgüero, San Adrián, Espinosa, Brieva y Santa Cruz (con los anejos de Matalindo y Cabañas).

Cueva de Juarros

Entre San Millán y Santa María de Bujedo nos encontramos con este municipio.

El nombre le viene a la población, protegida por las altas paredes rocosas a su fondo, por la curiosa horadación que sirve de punto de nacimiento del río Cueva. El sobrenombre de Juarros que da nombre a la zona proviene del término euskaldún zugarro, que designa al olmo.

Esta hermosa cueva da la bienvenida a los viajeros y proporciona el agua potable a su población. Hoy en día es un lugar ideal para sentarse y contemplar las vistas de la ermita, del antiguo molino y el cauce. Justo en frente se encuentra el antiguo lavadero , que junto con el potro y el horno comunal forman parte de los elementos patrimoniales recuperados.

La Virgen del Cerro es una ermita prerománcia que se encuentra situada en un alto cercano, ofreciendo desde su puerta la panorámica del pueblo.

Las fiestas se celebran el segundo domingo de Mayo, San Gregorio, y otras en Julio en honor a su patrón San Pantaleón.

Como zona de transición entre las cumbres de la Demanda y el valle del Arlanzón, el terreno de la zona de Juarros se significa por sus espacios abiertos salpicados de suaves ondulaciones. La especie arbórea dominante es el roble y la fauna es abundante. Destacan las posibilidades de su entorno, ofreciendo cada uno de los caminos que salen de la localidad, paisajes maravillosos.

Aunque la ganadería es la actividad dominante, en un pasado reciente la minería tuvo mucha importancia en lugares como San Adrián y Brieva, con la explotación del carbón. Lo pueblos que forman parte de la zona son: Ibeas, Cuzcurrita, San Millán, Cueva, Bujedo, Mozoncillo, Salgüero, San Adrián, Espinosa, Brieva y Santa Cruz (con los anejos de Matalindo y Cabañas).

Cuzcurrita de Juarros

Municipio de la comarca de Juarros, situado entre san Millán y Bujedo.

Cuzcurrita es una palabra de origen prerromano, de entre las más antiguas de nuestro diccionario. Según los expertos es un topónimo diminutivo de Cozcorra, que puede significar “tronco de árbol (koskor) o guijo de río (kozco). El sobrenombre de Juarros que da nombre a la zona proviene del término euskaldún zugarro, que designa al olmo. Administrativamente, siempre ha gozado de un estatus diferenciado; en el pasado fue alfoz, con castillo en Santa Cruz. El monasterio de Santa María de Bujedo marcó una notable influencia en la zona durante casi siete siglos, para desaparecer finalmente con la desamortización de 1835.

ARQUITECTURA TRADICIONAL.En Cuzcurrita destacan las tenadas donde se guardaba el ganado ovino, localizadas en los límites del casco, adosadas en hileras. Existe un horno público, de planta cuadrada, situado en el centro del casco ubano, cuyo uso tradicional era el de elaborar el pan diario. Actualmente se abre para celebraciones de los vecinos.

Esta localidad cuenta también con un molino de antiguo uso público, situado junto al cauce del río, una construcción pequeña.

PATRIMONIO MONUMENTAL. La Iglesia de San Román fue levantada en el s.XVIII de formas cláscias con una esbelta espadaña.

FESTIVIDADES. El 9 de mayo los vecinos de Cueva, Cuzcurrita , San Millán, Espinosa y Mozoncillo de Juarros celebran la romería de la Virgen del Cerro desde la ermita a la iglesia. En el Carmen, el 16 de julio, se lleva en procesión a la virgen del Carmen por las calles del pueblo, terminando con una comida de hermandad. También se celebra San Román, día del patrón local, el día 18 de Noviembre.
Como zona de transición entre las cumbres de la Demanda y el valle del Arlanzón, el terreno de la zona de Juarros se significa por sus espacios abiertos salpicados de suaves ondulaciones. La especie arbórea dominante es el roble y la fauna es abundante.

Aunque la ganadería es la actividad dominante, en un pasado reciente la minería tuvo mucha importancia en lugares como San Adrián y Brieva, con la explotación del carbón.

Espinosa de Juarros

Espinosa de Juarros pertenece al municipio de Ibeas de Juarros, localidad de la que la separan 8 kilómetros.

Espinosa de Juarros se sitúa en la comarca de su apellido, siendo una de las localidades que conforman el municipio de Ibeas de Juarros. Su altitud respecto al nivel el mar es de 930 metros, por lo que su término sufre los rigores invernales propios de la zona.

FESTIVIDADES. El segundo domingo de mayo, Espinosa celebra la festividad de la Virgen del Cerro, que cuenta con una cofradía propia desde al menos el siglo XVI. Esta cita religiosa es obligada para los pueblos de la comarca, que se reúnen en romería, asistiendo los habitantes de las localidades de Cueva, Cuzcurrita, Mozoncillo y San Millán.

PATRIMONIO MONUMENTAL. Destaca dentro de su arquitectura la iglesia dedicada a Santa María Magdalena.

La localidad, al igual que lo sucedido en la mayoría de entidades de su entorno, sufrió el proceso de despoblación contemporáneo. Según el censo de 1842, Espìnosa contaba con 6 hogares habitados y 18 vecinos. En el 2019 se encontraban censados tan sólo 9  habitantes, aunque es cierto que debido a su proximidad con la ciudad de Burgos, son muchos los que la utilizan como segunda residencia.

PATRIMONIO NATURAL. Como todos los pueblos de la comarca Juarreña dispone de un paisaje y una calidad medioambiental singular, donde se pueden realizar rutas de senderismo

Modúbar de San Cibrián

Modúbar de San Cibrián se asienta a 930 metros de altitud y a 22 kilómetros de Ibeas de Juarros, su ayuntamiento. Situado en un lugar de paso entre valles, se asienta en el antiguo camino que unía Cardeña con Los Ausines y la Abadía de San Quirce, ya camino de Silos.

HISTORIA. Su nombre procede del árabe mudawwar, que significa “redondo”. En 1842 contaba con 18 hogares y 66 vecinos, denominándose como Modújar de San Ciprián. Posteriormente se integró en el municipio de Cueva de Juarros.

FESTIVIDADES. El 22 de febrero celebra la fiesta patronal de la Cátedra de San Pedro de Antioquía. También se celebra San Isidro y el primer domingo de octubre, la Virgen del Roasario, imagen a la que los devotos bailan durante la procesión.

MONUMENTOS Y LUGARES DE INTERÉS. Por Modúbar atraviesa el Camino del Cid, GR 160,  ruta de gran recorrido (1460km divididos en 7 rutas) que rememora el destierro del héroe de Vivar y que en su tramo conocido como “El Destierro” atraviesa esta localidad. Se trata una ruta ideal para el cicloturismo, muy variada y sin grandes perfiles.

También pasa por esta localidad el Camino de San Olav que va desde Burgos hasta la ermita de San Olav en el término municipal de Covarrubias.

Mozoncillo de Juarros

Mozoncillo se encuentra en la comarca de Juarros, siendo una de las pedanías de su capital, Ibeas.

Mozoncillo se halla a 930 metros sobre el nivel del mar y a unos 16 kilómetros de la capital de la provincia. En el 2019 se encontraban censados en esta entidad local menor 39 habitantes. En 1842 contaba con 22 hogares, en los que vivían 60 vecinos. Posteriormente Mozoncillo se agregó al municipio de Salgüero de Juarros.

HISTORIA. La primera vez que un documento escrito hace referencia a la villa de Mozoncillo de Juarros es en el año 1160, fecha en la que una importante dama de la aristocracia burgalesa, doña Sancha Díez, hace una notable donación de bienes al monasterio premostratense de San Cristóbal de Ibeas, incluyendo los bienes que la señora tenía en Mozoncillo. Pero, para esa fecha, había casi tres siglos de historia de esta villa fundada, como todas las de la Comarca de Juarros, entre los años 890 y 910, cuando sucedía la repoblación tras la expulsión de los árabes. Los foramontanos que se establecieron en Juarros eligieron una elevación –por seguridad- y llamaron a su pueblo Montecillo, que es lo mismo que Mozoncillo. Mozoncillo ha sido un pueblo más en la comarca juarreña en el desarrollo de su vida y sus esperanzas. Pertenecía al alfoz de Santa Cruz y a la merindad de Castrojeriz. En Mozoncillo hubo un curioso movimiento, ya que el poblado primitivo estuvo en lo que ahora llaman pago de ermita, donde se han encontrado sepulturas y vestigios de población altomedieval. Allí estaba Mozoncillo cuando alguien, en un momento del siglo XIII, levantó una casa junto al actual camino y puso a un hombre allí para cobrar la cueza, una especie de fielato para percibir una medida de grano, quizás fue el  monasterio real, con propiedades en Juarros, quien estableció en Mozoncillo el punto de pago de esa gabela. Poco a poco los vecinos de Mozoncillo se fueron instalando en el nuevo sitio, junto al arroyo que llamaron Alcueza de Mozoncillo ya en el siglo XIV.

PATRIMONIO MONUMENTAL. El templo parroquial de San Martín presenta planta de cruz griega, con muros de sillería y sillarejo con contrafuertes prismáticos en los ángulos. La torre tal como la vemos en la actualidad, el pórtico que enmarca la portada y la sacristía meridional son obras que responden al mundo y concepción barroca de la segunda mitad del siglo XVII.
FESTIVIDADES. Las fiestas patronales se celebran el 8 de Diciembre, día de la Purísima Concepción. Aunque se festeja el último fin de semana de agosto. El segundo domingo de mayo se celebra la fiesta de la Virgen del Cerro, con una romería que agrupa a esta población junto a los habitantes de Cueva, Cuzcurrita, Espinosa y San Millán.

Salguero de Juarros

Municipio perteneciente a la comarca de Juarros, cercano a San Millán.

Situado en la comarca de Juarros, a 20 km de Burgos, con una población de 38 habitantes (2019)

Por la localidad, rodeado por amplios bosques de robles autóctonos, pinos, chopos y olmos pasa el arroyo Salmuera, que nace entre las localidades de San Adrián de Juarros y Santa Cruz de Juarros, y que desemboca en el arroyo Salgüero (o Salmuera), que nace cerca de Urrez, al sur del casco urbano de Salgüero de Juarros.

Al igual que sucede en otros municipios del viejo alfoz, su cercanía a la capital provincial, foco de emigración de muchos de sus habitantes, ha permitido un proceso de recuperación de edificios destinado a vivienda de vacaciones que, al menos, ha frenado el deterioro sufrido por otros pueblos.

HISTORIA. La primera mención documentada de la existencia de Salgüero fue en 1097, en un documento dictado por Doña Teresa Díaz, que  hace alusión a Salgüero de la siguiente manera: “Inter Sanctam Crucem et Salgorium” (“Salgorium” derivado de la palabra sal).

ARQUITECTURA TRADICIONAL. En Salgüero predominan las construcciones propias de la comarca de Juarros, arenisca abigarrada de color rojizo alternando con verdes y grises.
Hay construcciones y estructuras de especial singularidad, que tuvieron gran importancia en la vida cotidiana y tradicional de Salgüero.
El potro, sencilla estructura de madera preparada para herrar animales de uso, la fragua, pequeña construcción con elementos como el yunque, pila de agua y horno.

Desde la Edad Media fueron importantes los molinos, los restos conservados señalan que eran de tipo rodezno y se utilizaron hasta finales del siglo XIX.

FESTIVIDADES. Las fiestas patronales son en septiembre en honor a San Cosme y San Damián.

La primera quincena de julio de todos los años tiene lugar la fiesta del esquileo, fiesta basada en la tradición ganadera ovina y bovina de la comarca. El trabajo de la lana, era una actividad desarrollada principalmente por las mujeres y para el consumo familiar. Lavada y cardada la lana se llevaba a cabo el hilado, con la rueca y el huso, y a veces, se usaba el carro movido por el pie. Este trabajo se solía realizar en compañía de otras mujeres en los llamados hilorios o en las cocinas de campana.

PATRIMONIO NATURAL. Las formaciones cristalinas denominadas “Piedras de Santa Casilda”se encuentran en Salgüero de Juarros y están formadas por aragonito, un mineral cuyo nombre (otorgado por el geólogo Wermer), fue producto de una confusión. El científico definió el mineral a partir de muestras procedentes de Molina de Aragón (Guadalajara) y él, por error, situó dicho municipio en Aragón. Cabe añadir como curiosidad que este mineral forma parte del esqueleto de muchos organismos (moluscos, cefalópodos, corales etc).

También en el término municipal de Salgüero se ubica uno de los árboles singulares de la provincia, El Abuelo de Salguero, un viejo chopo autócnto ubicado a la entrada del pueblo

San Millán de Juarros

San Millán de Juarros es una pedanía del municipio de Ibeas de Juarros, situada a 18 kilómetros de Burgos accediendo desde la N-120.

San Millán de Juarros se integra como pedanía del municipio de Ibeas de Juarros en la segunda mitad del siglo XIX. Hasta entonces contaba con ayuntamiento propio. En 1842 se contabilizaron en su padrón 25 hogares en los que vivían 108 habitantes, en 2019 eran 109.

Está situado a 924 metros de altitud sobre el nivel del mar, a la orilla izquierda del Arlanzón. Su nombre se debe a San Emiliano, Millán llamado por el pueblo, cuyo monasterio es una de las referencias más constantes de la cultura y del Monacato en los siglos medievales de Castilla.

PATRIMONIO MONUMENTAL. Entre su patrimonio arquitectónico destaca la iglesia dedicada a San Millán Abad, dependiente del Arciprestazgo de San Juan de Ortega. En el término de San Millán se encuentran los restos arqueológicos del monasterio premostratense de San Cristóbal.

Además, cabe destacar la existencia del puente románico de San Andrés sobre el río Cueva, una construcción de sillería de arenisca local. Puede datarse de la baja edad media, coincidiendo con el auge de la ganadría.

FESTIVIDADES. Las fiestas patronales de la localidad se celebran el primer fin de semana de Octubre con procesión en honor a la Virgen del Rosario.

NATURALEZA. Toda la zona de Juarros cuenta con bellos bosques, ríos y manantiales por lo que cualquier camino que se coja no decepcionará al visitante. En el entorno de San Millán se tiene acceso al GR-82 que atraviesa de norte a sur la comarca de Juarros. Recorriendo paisajes ondulados y espacios abiertos en esta zona de transición entre las cumbres de la Demanda y el Valle del Arlanzón.

Santa Cruz de Juarros

Santa Cruz de Juarros es una de las pedanías del municipio de Ibeas de Juarros. Situada a 29 kilómetros de Burgos, su historia estuvo cuajada de momentos de esplendor.

Santa Cruz de Juarros se encuentra a 930 metros sobre el nivel del mar. Hoy pedanía de Ibeas, fue en la Edad Media cabeza de un importante alfoz dentro de la comarca de Juarros. Del castillo situado en su término dependían al menos una docena de poblaciones. Aunque las primeras menciones de Santa Cruz son del siglo XI, su existencia se debe retrotraer al menos al siglo IX. En las inmediaciones de esta cabecera de alfoz existieron varios lugares hoy desaparecidos como Casares, Molintejado, Olea, San Vicente o Celada. Entre otras ya desaparecidas se documentan las ermitas de Nuestra Señora de las Mercedes, San Pedro y San Blas. PATRIMONIO MONUMENTAL. Destaca la iglesia de San Martín Obispo, dependiente del Arciprestazgo de San Juan de Ortega. Es un templo de estilo románico de transición al gótico cisterciense (s.XIV) con añadidos góticos más tardíos y una torre barroca de 1652.

También cuenta con la ermita de San Pedro, levantada sobre la antigüa iglesia del castillo de Alfoz de Juarros, un buen ejemplo de iglesia – fortaleza del norte de Castilla.

FESTIVIDADES. Las fiestas patronales son la segunda quincena de septiembre en honor a San Martín. A finales de Agosto se celebra en Santa Cruz la fiesta de los Juarros.

POBLACIÓN Y DEMOGRAFÍA. La riqueza de Santa Cruz en el pasado la constituyó la ganadería ovina, principalmente la merina, que abasteció esquileos y lavaderos de lana que necesitaban gran número de puestos de trabajo. Por ello, su población fue numerosa, alcanzando en 1842 la cifra de 366 vecinos que vivían en 109 hogares. Años más tarde, en 1857 la cifra aumentó hasta los 646 habitantes que llegaron a los 692 veinte años más tarde. En 1910 todavía mantenía una población pujante con 603 habitantes que se redujeron a los 276 que presentaba en 1970 y a los 44 de 2019.

NATURALEZA. Desde Santa Cruz se puede recorrer un itinerario visitando las fuentes y manantiales del entorno, en el que se conoce como “Sendero de los Manantiales”.

También desde aquí hay acceso al GR 82 , gran ruta que recorre más de 300 kilómetros de la Sierra de la Demanda en tres variantes .

Matalindo

Pequeño conjunto de casas, lugar anejo a Santa Cruz de Juarros.

En el extremo de la comarca de Juarros se encuentra este lugar, formado por apenas una placita y una calle, situado como término de la carretera local que lleva hasta Cabañas y el propio Matalindo. Rodeado de un atractivo paisaje.

El pueblo se encuentra en el itinerario de la “Senda de los Manantiales” que parte de Santa Cruz y visita fuentes y manantiales de este bello paisaje ondulado de transición entre las cumbres de la Demanda y el valle del Arlanzón.